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Dr. Milton Lara La ciencia de vivir más y mejor

Proteína: cuánta necesitas de verdad y de dónde sacarla en Latinoamérica

Metaanálisis con metarregresión · 49 ensayos · n=1.863 · adultos sanos entrenando fuerza

Dr. Milton Lara Médico 11 min de lectura
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En una frase

Alrededor de 1,6 gramos de proteína por kilo de peso al día es donde deja de haber beneficio adicional para ganar músculo: bastante más que la recomendación oficial y perfectamente alcanzable con comida normal.

Evidencia sólida

Varios ensayos aleatorizados o metaanálisis coincidentes. El efecto es real y el tamaño se conoce con razonable precisión.

La recomendación oficial de proteína son 0,8 gramos por kilo de peso al día. Ese número está bien entendido y muy mal usado.

Fue calculado como la cantidad mínima que evita que la mayoría de la población entre en balance negativo de nitrógeno. Es un umbral de deficiencia, no un objetivo de salud. Es la diferencia entre “no me estoy enfermando” y “estoy conservando masa muscular a los 60”.

El número que sí importa

En 2018 se publicó una metarregresión sobre 49 ensayos con casi 1.900 participantes que buscaba exactamente esto: a partir de qué ingesta deja de haber beneficio adicional para ganar masa magra con entrenamiento de fuerza.

1,6 g/kg

es donde la curva se aplana. Más proteína que eso no produjo más masa magra en el promedio de los participantes. Morton et al., Br J Sports Med, 2018

Tres matices que hay que decir junto al número, y el tercero rara vez se dice:

  • El punto exacto fue 1,62 g/kg al día, con un intervalo de confianza de 1,03 a 2,20. Es decir: 1,6 es el mejor estimado, no una frontera. Si comes 1,8 no estás desperdiciando nada, y los propios autores comentan que puede ser prudente apuntar a 2,2 g/kg para quien quiera maximizar la ganancia de masa magra.
  • Es la dosis para maximizar la ganancia de músculo con entrenamiento. Si no entrenas fuerza, tu necesidad es menor. Y si estás en déficit calórico intentando perder grasa, probablemente convenga subirla, porque ahí la proteína protege el músculo que el déficit tiende a llevarse.
  • El modelo del punto de quiebre no alcanzó significación estadística (p = 0,079). Los autores lo publican igual, con su intervalo, porque explica los datos mejor que una recta. Yo lo cuento igual, con su asterisco, porque un número famoso con una debilidad conocida sigue siendo mejor guía que un número inventado.

Para una persona de 70 kg, 1,6 g/kg son 112 gramos al día. Suena mucho hasta que se traduce a comida.

Cómo se ven 112 gramos en un día real

ComidaAlimentoProteína
Desayuno3 huevos + 1 arepa con queso campesino~28 g
AlmuerzoPechuga de pollo (150 g) + arroz + frijol~45 g
OncesYogur griego natural (170 g)~15 g
CenaLentejas (1 taza) + atún (1 lata pequeña)~28 g

Total: unos 116 gramos. Sin un solo suplemento y sin pesar nada con báscula. Los gramos de la tabla son valores aproximados de tablas de composición de alimentos: sirven para ordenar y para hacerse una idea, no como cifra exacta.

Por qué repartir importa menos de lo que te dijeron

Aquí hay un mecanismo real y una recomendación inflada encima, y separarlos es la mitad del valor de este artículo.

El mecanismo es cierto. La síntesis de proteína muscular responde a un estímulo por comida, y ese estímulo se satura alrededor de los 25 a 40 gramos en un adulto. Meter 80 gramos en una sola sentada no genera el doble de respuesta: genera una respuesta parecida a la de 40, y el resto de los aminoácidos se oxida de forma predominante.

El salto que se hizo encima, no. De «hay saturación por comida» se pasó a «necesitas cuatro tomas exactas al día o no se aprovecha», y esa parte no está sostenida. Una revisión dedicada específicamente al concepto de distribución encontró que la evidencia sobre la eficacia de un reparto óptimo es limitada e inconsistente, y que el efecto de la distribución no se puede separar bien del efecto de la cantidad total.

Un matiz de edad que sí está medido, y va en dirección incómoda: en ese metaanálisis, el beneficio de la suplementación se reducía a medida que aumentaba la edad (−0,01 kg por año, p = 0,002), y en el subgrupo de mayores de 45 años el efecto desapareció. Los autores lo atribuyen a que las dosis que recibieron los participantes mayores fueron bajas (20 g al día de media) y a que el músculo envejecido responde peor, y por eso proponen que a partir de cierta edad hace falta más proteína por comida, no menos. Esa parte es interpretación de los autores, no un resultado del ensayo, y así se la doy.

Los mitos caros

Lo que se dice

La proteína en exceso daña el riñón.

Lo que dice la evidencia

En un metaanálisis de 28 ensayos con 1.358 adultos sin enfermedad renal, el cambio en el filtrado glomerular no difirió entre dietas altas en proteína y dietas normales o bajas. Los autores concluyen que las ingestas altas no influyen de forma adversa sobre la función renal en adultos sanos.

Dos precisiones. La primera: cuando se comparaba el filtrado al final del estudio, y no su cambio, salía algo más alto con proteína alta. Es un efecto trivial y es probablemente adaptación funcional, no daño. Y la segunda cambia todo el consejo: si ya existe enfermedad renal crónica, la restricción de proteína sí forma parte del tratamiento y la cantidad la define tu nefrólogo, no un artículo.

“La proteína vegetal no sirve.” Sirve, pero hay que entender el matiz. Las leguminosas son bajas en metionina y los cereales en lisina; combinadas en el día se complementan. Además la proteína vegetal tiende a digerirse algo peor, así que quien come solo vegetal probablemente necesita apuntar algo más alto, en torno a 1,8 o 2,0 g/kg. El frijol con arroz que se come en media región resuelve justamente eso, y lo lleva resolviendo siglos antes de que existiera la palabra aminoácido.

“Necesito la ventana anabólica de 30 minutos post-entreno.” Este es probablemente el mito que más dinero ha movido. Lo que importa es el total del día y el reparto general. Si entrenas en ayunas, comer relativamente pronto después tiene sentido; si comiste dos horas antes, no hay urgencia.

Sobre el colágeno

Se vende mucho para piel y articulaciones. Como fuente de proteína es de las peores que hay: le falta triptófano, así que es una proteína incompleta y no cuenta bien para tu objetivo diario.

Puede tener usos específicos, porque hay señales en tendón y articulación, sobre todo combinado con vitamina C y carga mecánica, pero la evidencia ahí es bastante más débil que la de la proteína común, y no debería ocupar el lugar del huevo o del pollo en tu cálculo.


Lo resumo así: apunta a 1,6 g por kilo, asegura al menos una comida con proteína suficiente, y decide la proteína del plato antes que el resto. Todo lo demás (marcas, polvos, horarios exactos, aminoácidos sueltos) es ruido comparado con esas tres cosas.

Para pegar en la nevera

Una vez, con calculadora

  1. Tu peso en kilos por 1,6. Ese es tu objetivo diario en gramos. Con sobrepeso importante, usa un peso de referencia más cercano al de un índice de masa corporal de 25.
  2. Divide ese número entre tres. Esa es tu meta por comida principal.

Cada día

  1. Decide la proteína del plato antes que el resto. Es un cambio de orden mental, no de presupuesto.
  2. Desayuno con proteína. Es la comida donde casi todo el mundo pierde 20 gramos sin darse cuenta.
  3. Al menos una comida con 25 a 40 g. Si el resto del día se reparte peor, no pasa nada.

Cada semana

  1. Cocina leguminosas una vez y úsalas dos o tres. Frijol, lenteja, garbanzo, arveja.
  2. Ten huevo y atún en agua en la casa. Son el plan B de los días en que no cocinas.
  3. Si entrenas fuerza, mantén el objetivo también los días que no entrenas. Lo que cuenta es el total sostenido.

Cuando compres

  1. Mira los gramos de proteína por porción, no el reclamo del frente del envase.
  2. Compara el precio por gramo de proteína, no por paquete. Ese cálculo hazlo con los precios de tu ciudad, hoy.

Fuentes

  1. 1

    Morton RW, Murphy KT, McKellar SR, et al. A systematic review, meta-analysis and meta-regression of the effect of protein supplementation on resistance training-induced gains in muscle mass and strength in healthy adults. Br J Sports Med. 2018;52(6):376-384.

    Metaanálisis · n=1.863 Ver el estudio

  2. 2

    Hudson JL, Bergia RE, Campbell WW. Protein Distribution and Muscle-Related Outcomes: Does the Evidence Support the Concept? Nutrients. 2020;12(5):1441.

    Revisión de la evidencia Ver el estudio

  3. 3

    Devries MC, Sithamparapillai A, Brimble KS, Banfield L, Morton RW, Phillips SM. Changes in Kidney Function Do Not Differ between Healthy Adults Consuming Higher- Compared with Lower- or Normal-Protein Diets: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Nutr. 2018;148(11):1760-1775.

    Metaanálisis · 28 ensayos Ver el estudio

Este contenido es divulgación de salud con fines educativos y no sustituye una consulta médica. No establece una relación médico-paciente ni constituye un diagnóstico o tratamiento individual. Antes de cambiar tu medicación, suspender un tratamiento o iniciar un suplemento, consulta con tu médico tratante.

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Tu número en gramos según tu peso, y por qué el reparto importa menos.

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